Vota Estados Unidos y se sacuden las bases del gobierno mileísta
Historiadores, analistas y políticos indagan sobre el impacto que puede tener en la Argentina una posible derrota de Trump. La pérdida de margen de maniobra para "socorrer" a los aliados. Además: el nuevo escenario que abrió en Brasil la fuga de Bolsonaro y las tensione…

Por: Martín Piqué
Las crónicas sobre el clima que se vivió en Olivos el domingo 25 coincidieron en que Javier Milei se mostró nervioso y que el impacto creció cuando el sitio web del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil certificó que "las elecciones estaban matemáticamente definidas". Eran las 21:09; los porcentajes se veían contundentes: 51,79% Lula, 48,21% Flávio Bolsonaro. Dentro de 48 horas, el ánimo de la quinta presidencial -el del propio Milei- estará suspendido de otro resultado, en un comicio tan o más determinante: las elecciones de medio término en Estados Unidos.
De lo que ocurra en la gran potencia del hemisferio dependerá el futuro de la internacional trumpista que Marco Rubio -escorado por la derrota y fuga del propio Bolsonaro- encabeza en la región.
Milei tiene sobradas razones para esperar al martes con un nerviosismo afiebrado. El desenlace de las midterms (como se las conoce en la política y el periodismo anglosajón) puede impactar en la capacidad real del secretario del Tesoro, Scott Bessent, para brindar un hipotético -y nuevo- auxilio financiero en estas pampas. En lo político, una catástrofe trumpista con la pérdida del control en ambas cámaras (tanto la de Representantes como el estratégico Senado, lo que sería letal) podría envolver en sombras a la nueva derecha «ultra» promovida por Trump (el bolsonarismo en Brasil, el mileísmo en Argentina).
El recambio, dentro del campo conservador, derivaría casi naturalmente hacia figuras que representen el mismo programa económico pero con aires aparentemente más «republicanos»: léase el reelecto gobernador del Estado de San Pablo, Tarcisio de Freitas, o la senadora Patricia Bullrich. Ambos parecen tener algo en común: ansían el relevo. Quieren asumir el liderazgo y llegar, por fin, a la presidencia.
Ellos dos, pero también el PT de un fortalecido Lula ("soy muy bueno en el mata-mata", había advertido) y lo mismo el peronismo de estas latitudes estarán muy atentos a lo que ocurra en la renovación de las dos cámaras del Capitolio (el Senado en el ala norte, la de Representantes en el sur).
Las últimas encuestas de intención de voto para el Congreso (generic congressional ballot) publicadas por el diario TheNew York Times en la tarde del sábado (en EE UU no existe una normativa federal que imponga una veda de sondeos como en otros países) predecían una ola azul, color de los demócratas, imponiéndose a nivel nacional por un margen de entre 4% a 13 por ciento.
Un especialista en la política estadounidense como el analista Leandro Morgenfeld, quien viene siguiendo los sondeos día a día, se animó a predecir un triunfo "amplio" de los demócratas en la Cámara de Representantes y en el caso del Senado vaticinó buenos números para el partido del expresidente y exsenador por Illinois Barack Obama.
"Mi percepción, según todo lo que fui analizando, es que va a haber una ola azul: que los demócratas van a ganar ampliamente la Cámara de Representantes y que van a tener la mayoría en la de Senadores. Esto último era impensable hace algunas semanas o muy poco probable", aseguró Morgenfeld, doctor en Historia, autor de dos libros sobre la relación histórica de Argentina y EE UU, Vecinos en conflicto y Relaciones peligrosas, y compilador de otro, más reciente, sobre el legado que dejará Donald Trump.
Sobre el escenario que se puede abrir el martes, señaló que no descarta "una crisis política muy fuerte" en el gobierno de Trump: "Una crisis política e institucional de proporciones". Tampoco consideró improbable que Trump intente desconocer resultados, "sobre todo en algunos Estados". "Está en un proceso de judicialización de todo el proceso electoral, que por ahora está perdiendo", dijo sobre el mandatario estadounidense.
Si la derrota de Trump se extendiera a las dos cámaras -la del Senado siempre es más difícil-, el impacto en Argentina será enorme, señaló Morgenfeld. "Si hay una derrota de Trump, Milei va a ser el gran perdedor. Después de lo que fue la derrota de Bolsonaro y de que (Benjamin) Netanyahu no lograra formar mayoría. Son sus principales referentes y aliados internacionales", sostuvo. En el mismo sentido se pronunciaron otros conocedores de la política internacional.
El historiador agregó: "Esto derivaría en que le va a quedar menos muñeca a Bessent para dar municiones para la bazuca (de dólares) que pretende tener Milei el año que viene».
En sintonía con este planteo, el diputado del Parlasur Gabriel Fuks (UxP) imaginó el resultado de una derrota republicana; sobre todo su repercusión en la Argentina. En diálogo con Tiempo, el legislador consideró que si el martes "le va muy mal" a Trump "lo más probable es que intente optimizar su capacidad de daño", casi como aquella escena del que se retira de un almuerzo tirando del mantel.
Según Fuks, en un escenario desfavorable "y de pato rengo", Trump no se moderará pero sí tendrá dificultades presupuestarias, por los límites del Parlamento. "No va a poder operar económicamente. Le va a costar mucho usar recursos del Tesoro porque va a ser trabado por la mayoría", subrayó.
Otro interrogante es qué pasará con Marco Rubio. El secretario de Estado de origen cubano-estadounidense es uno de los hombres fuertes del Partido Republicano en Florida, donde se encuentra la mítica mansión de Trump de Mar-a-Lago. El resultado en Florida -lo anticipan algunos sondeos- podría ser una de las excepciones al avance generalizado de los demócratas.
"Rubio fue el operador principal de toda la estrategia para la región. Y Milei fue el operador local de todo eso", subrayó Fuks en diálogo con este diario. Se refería al supuesto "operativo" de inteligencia, con filtraciones, maniobras distractivas y aviones privados en el medio, que facilitó la salida de Bolsonaro.
"Estos chicos encabezados por (Santiago) Caputo se atribuyen una operación similar al desembarco de Normandía y lo que hicieron es una pavada, por alguien ( Flávio Bolsonaro) que podría haber cruzado solo perfectamente. Pusieron en marcha mecanismos del Estado argentino que fueron desde la Corporación Yaciretá a la SIDE, incluyendo a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Gendarmería", reprochó el legislador con ironía. De todos modos, evaluó Fuks, la salida de Bolsonaro y su huida a Miami fueron "un error estratégico" de Rubio y de la diplomacia estadounidense.
"Con esa decisión le liberaron a Lula la capacidad para dividir a la derecha, para abrir una zona de negociación, cosa que se dio de forma inmediata", remarcó, y recordó los pronunciamientos de los paulistas Tarcisio Freitas y Valdemar Costa Neto, presidente del Partido Liberal, que reconocieron el triunfo de Lula y mostraron disposición a dialogar. El escape de Bolsonaro con su familia y su llegada al aeropuerto de Opa Locka menos de 72 horas después de obtener 59.826.041 votos sacudieron a Brasil. Sorprendieron particularmente a su electorado, los votantes del PL, una masa que representa casi a la mitad del país.
Reconocido analista del país más grande de Sudamérica, el abogado y especialista en Relaciones Internacionales Juan Pablo Lohlé -embajador argentino en Brasil entre 2003 y 2011- destacó lo inesperado de esa "actitud". "Obtuvo prácticamente 60 millones de votos", puntualizó, y agregó que el abogado y todavía senador Bolsonaro, "prácticamente a las 24 horas de haberse producido el balotaje", estaba protagonizando la cinematográfica salida del país "con ayuda logística de la Argentina".
"El escenario interno de Brasil cambia totalmente luego de que el presidente del PL se pronunciara a favor de la validez del balotaje (a pesar de la prórroga de dos horas solicitada por los dos partidos y aceptada por el Supremo Tribunal Federal, NdR). Lo mismo hizo Tarcisio Freitas, con un adelanto que pretende ser candidato en la próxima elección", sostuvo Lohlé. Y recordó que Lula deberá gobernar "con las dos cámaras con mayorías que no son propias".
En cuanto al impacto en Argentina del reciente resultado de Brasil, el periodista brasileño Rogério Tomaz Jr. aportó un foco que no se jerarquizó demasiado a la hora de analizar la remontada de Lula. "Con mucha seguridad digo que uno de los principales factores, o el principal, para que Lula pudiera remontar y ganarle a Flávio fue el miedo a que Brasil se convierta en la Argentina de Milei. Y esto no es solo una opinión mía. Las encuestas, el mundo del marketing político, apuntaban a esto desde el final de la primera vuelta", señaló Tomaz a Tiempo.
Especializado en temas internacionales y con varias coberturas por la región, Tomaz encuadró el viaje a Miami del candidato derrotado en la segunda vuelta como parte de una lógica colectiva de la cúpula de bolsonarismo. "Flávio Bolsonaro es una persona que está bajo investigación y esto tiene precedentes. Hay otros diputados federales vinculados a él, como Alexandre Ramagem, que también están escondidos en EE UU", indicó. Ramagem está también involucrado en el asalto a los tres poderes del Estado en enero de 2023. Durante la gestión de Bolsonaro padre dirigió la Agencia Brasileña de Inteligencia.
A principios de este mes, Tomaz fue protagonista -a su pesar- de una noticia en la Argentina: la gestión de Milei le cuestionó su residencia permanente en el país, le impidió su regreso a Buenos Aires y le prohibió el reingreso a territorio argentino por cinco años. "En Brasil (todavía) hay democracia, pero estamos en serio riesgo de convertirnos en una Argentina. ¡Vamos que vamos!", fue su reacción al enterarse e incluyó un cruce en la red social X con Santiago Caputo.
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