Sin informe de Adorni en el Senado, el oficialismo resiste nuevos embates
Bullrich confirmó que el jefe de los ministros no se presentará en el Senado. La oposición no logró, nuevamente, interpelarlo en Diputados.

Resumen para apurados
El panorama político en el Congreso nacional se encuentra sumergido en una profunda tensión tras confirmarse la suspensión del informe de gestión que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, debía brindar ante el Senado el próximo 2 de julio. La medida coincidió con una fuerte contraofensiva de los sectores opositores en ambas cámaras legislativas, quienes buscan forzar la interpelación del ministro coordinador y avanzar decididamente hacia una moción de censura en su contra.
Luego de una extensa reunión de Labor Parlamentaria que se prolongó por más de una hora, el oficialismo en la Cámara alta consensuó con apoyo de sus aliados un drástico cambio de estrategia respecto de los acuerdos alcanzados la semana anterior. La nueva directiva apunta a exigir una mayoría calificada de dos tercios de los votos para poder avalar en el recinto el expediente de interpelación y la eventual moción de censura sobre el cuestionado funcionario.
A pesar de que la suspensión de la sesión informativa del jueves 2 de julio ya se daba como un hecho confirmado en los pasillos del Palacio Legislativo, el propio Adorni sumó una fuerte cuota de incertidumbre. A través de un sorpresivo posteo en su cuenta oficial de la red social X, el jefe de Gabinete aclaró la noche del martes su total disposición para concurrir al Senado en la fecha originalmente pactada y cumplir con el mandato constitucional correspondientes.
Más allá de los ruidos en torno a la figura del jefe de los ministros, quedó ratificado que la Cámara alta abrirá las puertas del recinto este jueves 25 de junio para avanzar con una agenda de temas preestablecidos. El eje central del debate estará puesto en el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, al que se sumarán los pliegos dictaminados por la Comisión de Acuerdos y una serie de convenios y tratados internacionales.
El encuentro clave donde se redefinió la hoja de ruta parlamentaria se llevó a cabo en el despacho de la presidencia del Senado, evidenciando marcadas ausencias y presencias de peso. Mientras que no hubo representantes del interbloque Popular ni de Convicción Federal, el cónclave sí contó con la participación presencial de los oficialistas Bartolomé Abdala, Patricia Bullrich y Agustín Coto, junto a Carlos "Camau" Espínola de Provincias Unidas y el radical Eduardo Vischi.
Por el contrario, generó fuertes suspicacias en el ambiente político la ausencia del presidente del bloque Pro, Martín Goërling Lara, quien previamente había manifestado de forma abierta una postura inflexible a favor de la interpelación y posterior remoción de Adorni. Tampoco formaron parte de la mesa de negociaciones presenciales los legisladores santacruceños José Carambia y Natalia Gadano, mientras que el resto de los dialoguistas optó por conectarse de manera virtual.
La trastienda de la suspensión del informe fue esclarecida por la propia jefa de la bancada de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien admitió ante la prensa acreditada haber recomendado la cancelación del encuentro de gestión. Según sus propias palabras, carecía de sentido exponer al jefe de Gabinete a una jornada extenuante de ocho horas de castigo público en el recinto, en lo que a todas luces se iba a transformar en una virtual y agresiva interpelación.
La situación del Senado guardó marcadas diferencias con la dinámica que se vivió en la Cámara de Diputados, ya que en la Cámara alta el Gobierno no sufrió la misma presión para convocar de urgencia a las comisiones. La oposición peronista buscaba acorralar al funcionario, quien se encuentra bajo la lupa debido a denuncias públicas y judiciales por un presunto incremento patrimonial irregular y enriquecimiento ilícito durante el ejercicio de su función.
De forma simultánea, la oposición intentó reactivar este miércoles el caso Adorni en la Cámara de Diputados, pero chocó de frente contra el blindaje político construido por el oficialismo y sus aliados estratégicos. Tanto el Frente de Izquierda, con un pedido de remoción directa, como la Coalición Cívica, intentando fijar un plazo perentorio de dictamen para el 30 de junio a la Comisión de Asuntos Constitucionales, vieron frustradas sus iniciativas en el recinto.
La sesión sumó una fuerte dosis de dramatismo cuando Cristian Ritondo defendió el acuerdo alcanzado con el presidente de la Cámara, Martín Menem, para trasladar el debate a la comisión correspondiente el próximo martes. Esta intervención, en la que el jefe del bloque Pro tildó de "show" a la sesión fallida, provocó la inmediata y airada reacción del kirchnerista Germán Martínez, quien lo cruzó desde su banca al grito de "nadie te pide nada", exponiendo la irreconciliable fractura entre los sectores dialoguistas y la oposición más dura.
El Frente de Izquierda (FIT) insistió con una moción de censura para desplazar al jefe de Gabinete y la Coalición Cívica (CC) buscó fijar un plazo para que la Comisión de Asuntos Constitucionales dictamine sobre su situación. Ninguna de las dos iniciativas prosperó. Por su parte, el PRO defendió el acuerdo alcanzado con Martín Menem para trasladar la discusión a comisión y rechazó las acusaciones de haber blindado al funcionario. En este escenario, la diputada Myriam Bregman volvió a reclamar la remoción de Adorni y cargó contra el PRO y la UCR por haber frustrado el quórum de la sesión de ayer.
"Vergüenza la dan los que no vinieron, los que trataron de blindar a último momento a Adorni. Son los mismos que se han pasado horas hablando de Ficha Limpia", sostuvo. Y agregó: "Cuando se trata de los propios, se olvidan de todo lo que dijeron".
Ritondo defendió la estrategia acordada con Menem y rechazó las críticas. "No fuimos convocados al pedir la sesión. La responsabilidad de reunir el quórum es de quien la pide. Queda demostrado que, aunque nosotros hubiéramos estado presentes, no había número. Ayer era una sesión de show", afirmó.
Tanto el PRO como la UCR difundieron en las últimas horas comunicados para justificar su posición, indicó Parlamentario. Ambos sostienen que la negociación con el oficialismo permitió abrir una instancia institucional para discutir el caso Adorni y que, por lo tanto, "la sesión quedó sin objeto". Para los sectores más duros de la oposición, en cambio, la jugada no fue otra cosa que una maniobra para ganar tiempo y evitar que el jefe de Gabinete enfrente una definición política en el recinto.

