Saltar al contenido
En vivo
El Radar Tucumán
Trending

En el peronismo crece la confianza de un triunfo en 2027 y se afina la estrategia

Algunos sectores consideran clave poder alinear la elección nacional con la de Provincia y lograr la reelección de los intendentes. La interna se tensa, pero se apuesta a la unidad.

Nicolás G. Recoaro6 min de lectura
Compartir
En el peronismo crece la confianza de un triunfo en 2027 y se afina la estrategia
En el peronismo crece la confianza de un triunfo en 2027 y se afina la estrategia

Por: Martín Piqué
@MartinPique

Por: Martín Piqué

El peronismo ve crecer las chances de que Javier Milei no pueda reelegir. Ya era un escenario probable, pero con la economía "del metro cuadrado" en recesión y el riesgo país en ascenso, esas perspectivas son, incluso, mayores. ¿Qué debería hacer el PJ para empujar ese panorama y concretar en 2027 un triunfo opositor? ¿Qué definiciones políticas, administrativas y hasta legales debería tomar en las próximas semanas para favorecer esa posibilidad? La primera y más importante es garantizar que la provincia de Buenos Aires (37% del padrón a nivel país) pueda aportar la mayor cantidad de votos el día que se vote presidente.

Esa tracción bonaerense crecería si las elecciones terminan siendo concurrentes. Dicho de otro modo: que los comicios provinciales (gobernador, legisladores e intendentes) de la PBA se realicen el mismo día que la elección presidencial. Esto pese a involucrar distintos métodos de votación (lista sábana en territorio bonaerense, Boleta Única de Papel a nivel nacional).

Otra decisión con el mismo sentido sería que los intendentes del GBA que llevan varios períodos de gobierno en distritos muy poblados y que en algunos casos tienen buena imagen puedan volver a postularse en 2027. Para llevarla a cabo, la Legislatura debería retomar y hacerle una modificación a un proyecto de ley que mantiene estado legislativo y que cuenta con media sanción del Senado. Se lo votó en junio de 2025 con el desempate de la titular del cuerpo, Verónica Magario.

El proyecto reinstaura la reelección sin restricciones.  Elimina el límite de mandatos consecutivos para diputados y senadores bonaerenses; lo mismo respecto a los concejales y consejeros escolares.

Si la decisión fuera permitir que los votantes de la PBA puedan elegir libremente a su jefe comunal, sin restricciones para quienes ya gobernaron dos períodos consecutivos, bastaría con incorporar a los intendentes en el articulado del proyecto. Hacerlo implicaría reformar otra vez la Ley Orgánica de Municipalidades y dejar sin vigencia la -ya famosa- ley bonaerense 14.836 de 2016, aprobada en el primer año de gestión de María Eugenia Vidal.

Aquella norma instauró el límite de que los alcaldes solo pueden gobernar dos mandatos consecutivos. Luego se votó otra ley que modificó el cómputo de esa restricción, que comenzó a aplicarse en 2019, por lo que rige para los períodos 2019-2023 y 2023-2027. Otra alternativa para reinstaurar la libre reelección de los jefes comunales sería aprobar un proyecto nunca tratado de la senadora bonaerense Ayelén Durán. El texto sigue en la comisión de Legislación General.

Este mix de elecciones concurrentes en el distrito más poblado, que repliquen el cronograma nacional del 8 de agosto para las PASO y el 24 de octubre para las generales, más la rehabilitación a los intendentes para ir por otro mandato, supone el combo perfecto para el PJ. En la principal fuerza opositora creen que sería la mejor arquitectura electoral para intentar -en serio, poniendo todo- ganar la presidencia y regresar a la conducción del Estado.

Por lo que se sabe, y como ya publicó Tiempo, cerca de Axel Kicillof creen que este año (dada la experiencia acumulada en el uso de la Boleta Única de Papel, aplicada por primera vez en 2025) lo más conveniente sería regresar a la simultaneidad con los comicios de carácter nacional. Según la Constitución bonaerense, el gobernador es quien tiene la potestad para fijar la fecha de las elecciones provinciales.

El tema, según publicó La Política On Line y también confirmó este diario, es que desde la Cámara Nacional Electoral tratan de desalentar que la PBA llame a las urnas el mismo día de las nacionales. En la CNE consideran que la simultaneidad haría compleja la votación y complicaría las cuestiones logísticas y de seguridad. Desde el gobierno bonaerense, en tanto, plantean que la concurrencia podría llevarse a cabo sin problemas con una serie de prevenciones: hablan de ampliar la cantidad de mesas de votación; también el número de las escuelas utilizadas para la jornada electoral. Otra medida sería reducir el número de electores por mesa.

Los camaristas Alberto Ricardo Dalla Via, Santiago Corcuera y Daniel Bejas saben que no pueden impedir que la PBA decida entre "concurrir o desdoblar". Esto es: unificar con los comicios nacionales o separar la elección local.

En el PJ, a su vez, no tienen dudas: si la principal fuerza opositora busca hacer todo lo que esté a su alcance para ganar la presidencia, lo más conveniente será votar todo el mismo día. En 2027, como dijo alguna vez Aníbal Fernández, "se definen los porotos". Y el desenlace determinará si hay otro mandato de Milei. Imaginar esa posibilidad se convirtió en una pregunta casi motivacional que Kicillof sumó a sus discursos. "¿Se imaginan cuatro años más de Milei?", suele repetir.

Esta saga de cuestiones por resolver, tanto en lo institucional (elecciones concurrentes o desdobladas) como en lo parlamentario, reelección de intendentes más allá de dos mandatos, coincide con un escenario peronista de creciente tensión interna. Se trata de una desconfianza palpable y audible, que la segunda reunión cumbre de la cúpula nacional del partido -realizada el jueves en la Casa de la Provincia de La Pampa-  no logró desactivar, ni mucho menos. A juzgar por la marcha de los acontecimientos, la tirantez -una suerte de duelo de fondo- tiene dos protagonistas centrales.

Los dos nombres en cuestión son el propio Kicillof, quien de todos los representantes del arco opositor aparece en los primeros lugares de imagen e intención de voto, y un cada vez más activo y visible Sergio Massa. El líder del Frente Renovador busca mostrarse rodeado de dirigentes que parecen preferirlo para encabezar un hipotético gobierno de origen peronista a partir de 2027. Entre sus colaboradores, quizá para mantener el misterio, dicen que el exministro de Economía podría permanecer en un segundo plano y promover como candidatos -a la presidencia o a una eventual fórmula- a figuras menos conocidas por el electorado como la cordobesa Natalia De la Sota o el entrerriano Guillermo Michel. Massa, en la semana que pasó, mantuvo una publicitada reunión con rectores de universidades públicas en la sede de la UNSAM.

A los rectores les habló desde un lugar de autoridad política ("ustedes no solo tienen que estar preparados respecto a cómo recuperamos esos diez mil docentes y científicos que se fueron sino también en cómo recuperamos la centralidad de la universidad en el desarrollo"). Luego alentó al optimismo sobre un triunfo opositor. También habló de su rol personal. "Si uno es el mejor para ganar, es el mejor y compite. Si uno no es el mejor para ganar, ayuda a que el otro compita para ganar", sostuvo el exministro de Economía y agregó que se imagina trabajando en la "articulación política" de una propuesta que se imponga en las elecciones.

Más allá de dichos y posicionamientos, Kicillof y Massa tienen algo en común: ambos observan que la incertidumbre económica y el malestar social abren una ventana de oportunidad para que el peronismo resurja como lo hizo varias veces en su historia.

Cristina Fernández de Kirchner

Kicillof

Massa

peronismo

#politica#peronismo#crece#confianza#triunfo#2027#afina#estrategia#buenos aires + caba
Información basada en una publicación de Tiempo Argentino (política). El Radar Tucumán reversiona y contextualiza la nota.
Compartir

Seguí en el radar

Newsletter · Cada mañana

Lo que se mueve en Tucumán, primero

Política, economía y lo que está sonando. Un mail por día, sin spam.

Te suscribís y podés cancelar cuando quieras.