El plan de Falcioni casi da el golpe frente a River
Atlético quedó con un jugador menos a los 13 minutos, pero el técnico sostuvo el dibujo y logró que el equipo no se partiera. El "Decano" resistió y llegó a empatar antes de sufrir el gol definitivo del "Millonario".

Resumen para apurados
Atlético Tucumán jugó casi todo el partido con un futbolista menos y, aun así, estuvo a un paso de rescatar un empate frente a River. La expulsión de Franco Nicola, a los 13 minutos, modificó el desarrollo, aunque Julio César Falcioni decidió no tocar inmediatamente el dibujo. El "Decano" había arrancado con un 4-1-4-1 y, tras la roja, quedó en un 4-1-3-1, con Leonel Vega como sostén y Renzo Tesuri, Lautaro Godoy y Nicolás Laméndola unos metros más adelantados.
La decisión tuvo un objetivo claro: evitar que el equipo se partiera. Atlético cedió la posesión y retrocedió, pero mantuvo cierta distancia entre sus líneas para impedir que River encontrara espacios por el centro. El "Millonario", con un 4-3-1-2, manejaba la pelota y buscaba mover a la defensa del local de un lado al otro.
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River encontró además una vía de ataque muy productiva por el sector de Gonzalo Montiel. El lateral tuvo una gran lectura del juego: sabía cuándo abrirse y cuándo cerrarse para aparecer por dentro. Buscó jugar al pie, asociarse y avanzar, sin abusar de los centros.
El gol llegó a los 21 minutos, cuando Tobías Andrada culminó una buena combinación colectiva. El 1-0 parecía encaminar definitivamente el partido para River, pero Atlético no perdió la estructura. Falcioni entendió que, con 10, el objetivo era proteger el área, sostener las distancias y esperar alguna posibilidad para salir.
El "Decano" intentó además que cada recuperación tuviera un sentido. Cuando conseguía recuperar la pelota, buscaba no rifarla inmediatamente y encontrar a los futbolistas que habían quedado unos metros más adelantados. Esa salida era difícil por la presión de River, pero permitía que Atlético no quedara completamente hundido y tuviera alguna posibilidad de alejar el juego de su área.
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El "Millonario" tuvo más pelota y probó desde afuera con Andrada, Fausto Vera y Sebastián Driussi, pero Luis Ingolotti respondió cuando fue exigido. Atlético consiguió evitar que el dominio se transformara en demasiadas situaciones claras y llegó al descanso con el partido abierto.
En el complemento, Falcioni modificó el dibujo y pasó al 4-4-1. Julián Fernández ingresó por Tesuri para reforzar la zona media y Ramiro Ruiz Rodríguez reemplazó a Leandro Díaz para aportar velocidad en las salidas. La idea era resistir, pero también aprovechar los espacios que River podía dejar al adelantarse. A los ocho minutos ocurrió un cambio que terminó favoreciendo al "Decano". Leonardo Ponzio sacó a Andrada, uno de los mejores del partido, y mandó a la cancha a Mauro Arambarri. River perdió profundidad: Andrada había aportado en la marca, en la creación y llegando con peligro al área. Su salida le permitió a Atlético crecer y tener más posibilidades de salir de su campo.
A los 29 minutos, Canelo aprovechó justamente una de esas transiciones, se filtró a la espalda de Lucas Martínez Quarta y quedó mano a mano con Beltrán. Su remate dio en el palo. Nueve minutos después llegó el empate. Clever Ferreira atacó el espacio entre Martínez Quarta y Nicolás Otamendi en una pelota parada y, con un cabezazo a quemarropa, venció a Beltrán.
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Ponzio sí acertó con otro movimiento: el ingreso de Juan Cruz Meza por un Driussi que nunca terminó de entrar en partido. El juvenil terminó siendo decisivo. Con velocidad y gambeta, se deshizo de su marcador con un caño, habilitó a Beltrán y la jugada terminó con la definición de Thiago Almada para el 2-1.
Atlético terminó perdiendo, pero la lectura táctica deja un dato contundente: Falcioni consiguió que su equipo no se partiera después de la expulsión. Primero sostuvo el 4-1-3-1 y luego pasó al 4-4-1, cerró espacios, resistió el dominio de River y tuvo dos chances concretas para cambiar la historia. Le faltó sostener ese esfuerzo hasta el final, pero el orden táctico lo mantuvo con vida hasta los últimos minutos.


