El organismo meteorológico de la ONU advierte a la Argentina sobre el "Súper Niño": "Nunca vimos algo así"
Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, advirtió que el fenómeno podría alcanzar su pico a fin de año y aumentar el riesgo de eventos climáticos extremos durante 2027.
Resumen para apurados
El fenómeno del "SúperNiño" alcanzó una intensidad sin precedentes en los registros de las últimas cuatro décadas, según advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM), dependiente de las Naciones Unidas. Su secretaria general, la meteoróloga argentina Celeste Saulo, alertó sobre el aumento de la temperatura del océano Pacífico y las posibles consecuencias para distintas regiones del planeta.
"Estamos más allá de ese límite, fuera de nuestros registros, fuera de nuestras estadísticas sobre lo que podemos esperar", sostuvo Saulo durante una conferencia de prensa. La funcionaria se refirió a un calentamiento que supera los valores observados en episodios anteriores y que, de acuerdo con los pronósticos, alcanzaría su punto máximo hacia fines de 2026.
El organismo prevé que la intensidad del fenómeno comience a disminuir en enero, aunque sus efectos podrían prolongarse durante varios meses de 2027.
De acuerdo con el informe Global Seasonal Climate Update, correspondiente al trimestre noviembre-diciembre-enero, las temperaturas de la superficie del mar en la región de monitoreo de El Niño superaron en promedio los 3,8 °C, según los datos difundidos por la OMM.
Los episodios anteriores, con anomalías cercanas a los 3 °C, estuvieron asociados con impactos importantes en distintas partes del mundo. El calentamiento actual supera esos valores, lo que genera preocupación entre los especialistas.
Sin embargo, una mayor intensidad de El Niño no implica necesariamente que todas las tormentas o sequías vayan a ser más fuertes. El fenómeno modifica las probabilidades de determinados patrones climáticos y aumenta el riesgo de eventos extremos, aunque sus consecuencias varían según la región.
"Ya estamos siendo testigos de fenómenos meteorológicos extremos y esperamos que se multipliquen y se propaguen en cascada a medida que se intensifique El Niño", señaló Saulo.
En la Argentina, el seguimiento del fenómeno se concentra especialmente en el noreste y el Litoral, donde las lluvias y las crecidas de los ríos pueden agravar las inundaciones.
Según el informe publicado por La Nación, distintas zonas cercanas a los ríos Uruguay y Paraná ya registraban inundaciones. Además, las represas de Itaipú y Yacyretá habían abierto sus compuertas para aliviar la presión provocada por caudales superiores a los habituales.
La evolución del fenómeno será clave para anticipar posibles cambios en las precipitaciones durante los próximos meses. De todos modos, El Niño no permite predecir por sí solo qué ocurrirá en una localidad específica: para conocer el pronóstico regional es necesario consultar las actualizaciones de los organismos meteorológicos.
La OMM advirtió que las consecuencias del calentamiento del Pacífico ya se manifiestan en diferentes partes del mundo, con alteraciones en los patrones de lluvia, daños materiales y pérdidas económicas.
Entre los ejemplos mencionados en el informe de La Nación figuran los incendios en la Amazonia brasileña y distintos episodios de precipitaciones intensas. Estos fenómenos requieren análisis específicos para determinar el papel que tuvo El Niño en cada caso, ya que los eventos extremos pueden responder a varios factores.
Saulo también remarcó que la preparación anticipada puede reducir el impacto de las emergencias. La OMM busca proporcionar información científica para que los gobiernos y las organizaciones humanitarias puedan identificar riesgos, planificar sus respuestas y proteger a las poblaciones más vulnerables.
La funcionaria advirtió que las comunidades afectadas por conflictos, desplazamientos y dificultades para acceder a servicios básicos enfrentan riesgos adicionales ante inundaciones, sequías y otros fenómenos meteorológicos extremos.
Durante la conferencia también intervino Tom Fletcher, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, quien advirtió sobre el riesgo de que El Niño agrave las crisis alimentarias y humanitarias.
Según Fletcher, alrededor de 50 millones de personas podrían enfrentar mayores niveles de hambre debido a los efectos del fenómeno. También citó estimaciones sobre las pérdidas económicas que podrían sufrir países africanos.
El funcionario informó que ya se habían asignado más de US$50 millones del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia para asistir a 11 países especialmente vulnerables, entre ellos Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur.
Fletcher sostuvo que la anticipación será determinante para reducir los daños y advirtió que las consecuencias de la crisis climática podrían sentirse durante meses e incluso años.