El apoyo de los senadores a Adorni no fue unánime
Patricia Bullrich fue la gran ausente en la cumbre.

Resumen para apurados
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabezó ayer una serie de reuniones en la Casa Rosada con senadores nacionales de La Libertad Avanza (LLA). El encuentro, organizado en tres tandas en su despacho de Balcarce 50, tuvo como objetivo formal analizar la dinámica legislativa para el segundo semestre del año, aunque el trasfondo real estuvo marcado por la necesidad del funcionario de sumar respaldo político ante el pedido de interpelación que enfrenta en la Cámara alta.
La jornada estuvo fuertemente signada por el faltazo de Patricia Bullrich, jefa de la bancada oficialista en el Senado. En la previa de las reuniones, la legisladora confirmó que no asistiría a ninguno de los encuentros programados con el ministro coordinador bajo el argumento de que debía abocarse de lleno a trabajar en la estrategia parlamentaria, orientada a mejorar la posición defensiva del propio jefe de Gabinete de cara a las próximas sesiones.
Sin embargo, desde los pasillos de la Casa Rosada se interpretó la ausencia de la senadora como un claro gesto de distanciamiento político. El entorno de Bullrich dejó trascender que la decisión de no concurrir exponen diferencias de criterio respecto de cómo el Gobierno viene manejando la crisis institucional que rodea al funcionario, quien se encuentra bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
A la baja de Bullrich se sumaron otros dos senadores de marcada presencia y peso dentro del bloque: el cordobés Luis Juez y el formoseño Francisco Paoltroni. Ambas ausencias terminaron de desdibujar la foto de lealtad absoluta y unidad unánime que el Poder Ejecutivo pretendía exhibir desde Balcarce 50 como muestra de fortaleza política frente a los cuestionamientos de la oposición.
Este tridente de dirigentes ha comenzado a marcar fisuras en el armado oficialista al manifestar marcadas diferencias públicas sobre el firme sostenimiento que el presidente Javier Milei realiza sobre la figura de su ministro coordinador. Las críticas internas giran en torno al costo político que asume la gestión al defensor de forma inflexible a un funcionario fuertemente salpicado por denuncias sobre su situación patrimonial.
De esta manera, las reuniones convocadas por Adorni —que contaron con la participación de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei— dejaron en evidencia que la interna libertaria también se juega con fuerza en el Senado. Mientras la jefa de bloque debió abocarse a ordenar los votos internos para trabajar la ofensiva opositora en el recinto, las ausencias en la Rosada ratificaron que el blindaje al jefe de Gabinete dista de ser homogéneo.

