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Copa del Mundo: una hinchada marroquí a 9.000 kilómetros de casa

Brahim llegó a Tucumán desde Marruecos en 2017, abrió una rotisería junto a su esposa y construyó una nueva vida. Durante el partido de ayer viajó por un momento a su país natal al convirtir su local en una tribuna para alentar su Selección.

Micaela Pinna Otero5 min de lectura
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Copa del Mundo: una hinchada marroquí a 9.000 kilómetros de casa
Copa del Mundo: una hinchada marroquí a 9.000 kilómetros de casa

Resumen para apurados

Marruecos queda a aproximadamente 9.000 kilómetros de Argentina, pero en un local del microcentro tucumano hace casi una década vive una parte de su cultura. Se trata de Brahim Ouzzane, quien dejó atrás su ciudad natal en 2017 y que encontró en Tucumán un segundo hogar. Pero cada vez que su Selección disputa un partido, vuelve a conectarse con sus raíces rodeado de amigos, camisetas rojas y costumbres que cruzaron el océano junto a él.

La historia de Brahim con Tucumán está signada por el amor. En 2016 conoció a Viviana por internet y la conexión fue inmediata. Un año después, abandonó Meknes (ubicada al norte de Marruecos), tomó un avión y se instaló en tierras tucumanas. Desde entonces no para de enamorarse de la provincia, los paisajes y su gente. "Ya me siento muy tucumano", confesó en diálogo con LA GACETA.

Cuando llegó notó algo que le llamó la atención. "Yo quería comer pollo al spiedo y en 2017 no había muchos lugares que lo vendieran durante días de semana, solamente lo ofrecían los fines de semana". Su deseo lo motivó a emprender y junto a Viviana abrieron la rotisería "Bravi", llamada así por la mezcla de los nombres del matrimonio. Marruecos está presente en cada rincón del local. Con paredes rojas, cuadros y banderas de su país, Brahim ofrece a los tucumanos platos típicos de Argentina y del país africano.

Desde chico que este nuevo tucumano es aficionado al fútbol. Le apasiona como pocas cosas en la vida, sobre todo si se trata de su Selección. Su llegada a Tucumán no corrompió ese fanatismo, sino todo lo contrario. "Cada vez que veo los partidos me siento cerca de casa. Siempre vivimos momentos lindos cuando juega Marruecos", contó.

Durante Qatar 2022 y en lo que va del Mundial 2026 vio todos los partidos de los Leones del Atlas en su negocio. Ayer no fue la excepción. Eran las 19.55. Los equipos ya estaban formados en la cancha y el partido estaba a punto de comenzar. Los empleados del local ya habían dejado todo preparado: la mesa lista, la cocina encendida y una guirnalda con banderas argentinas y marroquíes colgaban del mostrador. El único que faltaba era Brahim. Un minuto antes del silbatazo inicial llegó corriendo por la calle Santiago del Estero luciendo la camiseta marroquí. Detrás de él llegaba Elías, el paisano que lo acompaña desde hace dos años. "Tengo mucha fe para hoy, vamos a ganar", palpitó apenas empezó el partido.

Así como los argentinos nos caracterizamos por ser cabuleros, Brahim también tenía una tradición muy especial en Marruecos. "Solía juntarme con mis amigos en salones y cafés a ver los partidos mientras tomábamos té, gaseosas y fumábamos narguile". Ese ritual cruzó el océano y se instaló en su rotisería. Cada vez que juega su Selección el local es copado por sus amigos. Algunos son compatriotas y otros son tucumanos a los que, con el tiempo, fue convirtiendo en hinchas regalándoles camisetas de fútbol.

El primer tiempo transcurrió con mucho nerviosismo. A pesar de que el equipo africano ya tenía asegurado su lugar en 16avos, Brahim y sus paisanos querían celebrar un nuevo triunfo. "Messi no perdona esa pelota", comentó entre risas tras una jugada fallida de Marruecos.

Después del primer gol de Haití, Brahim y Elías debatían intensamente en su lengua materna. La charla fue interrumpida por la celebración del primer punto de los "Leones", pero rápidamente fue opacada cuando "Los Granaderos" anotaron su segundo gol. La tensión era total. El relato del partido se mezclaba con el ruido de la transitada calle Santiago del Estero y las frenadas de los colectivos que paraban en la esquina de la calle Laprida. Lo único que distendió el ambiente fueron las llamadas que recibió Brahim por parte de sus amigos, a quienes les respondía: "venite, te espero". 15 minutos después comenzaron a llegar, la tribuna se multiplicó y ahora eran siete alentando por Marruecos.

A lo largo del segundo tiempo los platos de comida fueron desfilando por las mesas. Con pizzas, pollo al spiedo, papas fritas, ensaladas, empanadas y la clásica gaseosa tucumana Mirinda Manzana, el grupo vio atento la última mitad del encuentro. Cerca del final del partido el local comenzó a llenarse de clientes que iban en busca de comida para llevar. Lo que era una visita exprés se terminó alargando para aquellos que se quedaban enganchados mirando la pantalla del televisor. "¡Uy mirá, va ganando Marruecos!", le comentó un niño a su abuela apenas ingresó al negocio.

Con el cuarto gol de "Los Leones", Brahim hizo una predicción muy tentadora. "En algún momento se van a cruzar Argentina y Marruecos". El marroquí anhela por ese encuentro. Aunque, admite, no sabría por cuál de los dos hinchar. "El corazón se me partiría en dos", afirmó. Según contó, siempre fue un gran fan de la celeste y blanca. "En Marruecos, la selección argentina está muy presente, tiene logros históricos. Allá todos aman a Maradona por lo que él representaba; ahora todos aman a Messi y usan sus camisetas. Yo, más allá del fútbol, le tengo un gran amor al país. Me siento muy agradecido porque me recibió muy bien, hay gente muy buena y tengo muchos amigos. Cuando ganó el Mundial en 2022 salí a festejar con todos, estaba muy contento", contó.

Cuando el temporizador de TyC Sports anunció el final del partido, todos se pararon a aplaudir y a celebrar por el 4-2 que marcó Marruecos. Con un nuevo triunfo en la tabla, Brahim se ilusionó con que los "Leones" lleguen a una avanzada instancia en el campeonato. "Últimamente el fútbol de Marruecos creció mucho. El Rey hizo escuelas más grandes de fútbol, mejoró las condiciones y buscó técnicos nacionales que apoyan más al equipo", dijo esperanzado.

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Información basada en una publicación de La Gaceta. El Radar Tucumán reversiona y contextualiza la nota.
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