Caso Érika Álvarez: condenan a tres años de prisión efectiva a un imputado
El acusado reconoció su responsabilidad en un juicio abreviado y ofreció una reparación económica de 100 millones de pesos para la familia de la víctima.

El acusado reconoció su responsabilidad en un juicio abreviado y ofreció una reparación económica de 100 millones de pesos para la familia de la víctima.
Este miércoles 29 de julio, la Unidad Fiscal de Homicidios I, conducida por Pedro Gallo, logró una condena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo para Nicolás Augusto Navarro Flores (37), luego de que el imputado admitiera su responsabilidad como autor material y penalmente responsable del delito de encubrimiento por favorecimiento personal y real agravado por ser el hecho precedente especialmente grave.
La sentencia fue dictada en el marco de un acuerdo pleno de juicio abreviado firmado entre el Ministerio Fiscal, el acusado y su defensa técnica, que a su vez contó con la conformidad de la querella. El convenio también incluyó una reparación económica de 100 millones de pesos ofrecida por Navarro Flores a la familia de Érika Antonella Álvarez, la joven de 25 años víctima de femicidio cuyo cuerpo fue hallado el 8 de enero de este año en un basural de la zona de Manantial Sur.
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Durante la audiencia, la auxiliar de fiscal Carolina Brito Ledesma remarcó la gravedad del caso al señalar que "fue un hecho brutal, en el cual se dio muerte a una mujer de apenas 25 años". Asimismo, destacó la forma en que fue descartado el cuerpo de la víctima, "arrojado en un basural en bolsas de residuo", lo que consideró una circunstancia con una fuerte carga simbólica contra su dignidad.
La investigadora también valoró la colaboración brindada por Navarro Flores durante la pesquisa, quien declaró en dos oportunidades ante la Fiscalía y respondió a todas las preguntas formuladas. Sin embargo, sostuvo que ello no podía opacar que el acusado no se presentó espontáneamente ante las autoridades y que fue necesaria su detención el 25 de febrero, luego de una compleja investigación técnica desarrollada por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del MPF.
Las pruebas claves del ECIF
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Luego de un cuarto intermedio, al fundamentar su resolución, el juez Bernardo L'Erario Babot sostuvo que la evidencia reunida permitió concluir que la intervención de Navarro Flores ocurrió después de consumado el homicidio, colaborando en el ocultamiento de rastros y favoreciendo la impunidad del autor.
En ese sentido, destacó el análisis de comunicaciones telefónicas realizado por la Dirección de Análisis Criminal del ECIF, del que surgieron reiterados contactos entre Felipe Sosa y Navarro Flores durante las primeras horas posteriores al crimen. Además, los estudios de impacto de antenas permitieron establecer que ambos teléfonos móviles coincidieron en la misma área de cobertura correspondiente al domicilio de Sosa.


El magistrado señaló que estos elementos fueron corroborados por registros de cámaras de seguridad analizados por el ECIF, mediante los cuales se identificó la llegada al inmueble de una motocicleta de características similares a la perteneciente a Navarro Flores. Finalmente, el juez declaró admisible el acuerdo pleno de juicio abreviado. La sentencia quedó firme debido a que todas las partes renunciaron a presentar recursos de apelación.
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Cabe recordar que la causa continúa su trámite respecto de Felipe Sosa (50), acusado del delito de femicidio; Justina Gordillo (48), imputada por encubrimiento por favorecimiento personal y real, triplemente agravado por ser el hecho precedente especialmente grave, por actuar con ánimo de lucro y por ser funcionaria pública; y Jorge Orlando Díaz (40), por encubrimiento por favorecimiento personal y real, agravado por ser el hecho precedente especialmente grave.
El hecho atribuido
En circunstancias en que el 7 de enero de 2026, en horas de la madrugada, Sosa, valiéndose de una relación asimétrica de poder y sometimiento sufrido por Álvarez, en razón de su vulnerabilidad como mujer, con el claro propósito de causarle la muerte, la golpeó con gran violencia en su casa, ubicada en calle Santo Domingo al 1100 en Yerba Buena, provocándole la muerte por traumatismo cráneo-facial y cervical.
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En ese contexto, Navarro, tras recibir llamadas telefónicas de Sosa desde las 07:15 horas de ese mismo día, se presentó a las 09:06 en dicho domicilio a bordo de su motocicleta. Allí permaneció alrededor de 20 minutos manteniendo comunicaciones telefónicas con Sosa durante el resto del día, hasta que a las 22.00 horas aproximadamente Navarro regresó al domicilio de calle Santo Domingo en su vehículo Toyota Hiace, donde se reunió con Sosa y Gordillo hasta las 23:48 horas, retirándose con dos bolsas entregadas por Sosa de las cuales se deshizo.
Así, Navarro colaboró en el ocultamiento del cuerpo de Álvarez y sus rastros, prendas de vestir y todo otro rastro relativo al hecho, ayudando de esta manera a Sosa a eludir la investigación y sustraerse de la acción de la Justicia.


