El consumo retrocede por el ajuste nacional y Tucumán busca sostener el movimiento económico
Las ventas en supermercados y combustibles muestran una retracción generalizada en casi todo el país. En Tucumán, el consumo cotidiano sintió con fuerza la pérdida de poder adquisitivo, mientras la Provincia intenta amortiguar el impacto de una política económica nacional que reduce el mercado interno.

Los últimos indicadores de consumo volvieron a encender una señal de alarma en todo el país. Las ventas reales en supermercados cayeron por quinto mes consecutivo y acumularon una baja del 2,8% entre enero y mayo de 2026, mientras que el consumo de combustibles cerró el primer semestre con una caída del 1,3% y el menor volumen comercializado desde 2021.
El dato confirma que la desaceleración inflacionaria que muestra el Gobierno nacional no alcanza para recomponer el bolsillo de las familias. Con salarios golpeados, menor crédito, tasas altas y aumentos en precios regulados, los hogares ajustan sus compras y el mercado interno sigue sin mostrar una recuperación sólida.
Tucumán no queda afuera de ese escenario. Entre enero y mayo, las ventas reales en supermercados retrocedieron un 9%, una caída superior al promedio nacional. El número refleja el impacto directo de la pérdida de poder adquisitivo sobre el consumo cotidiano de las familias tucumanas.
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Desde la Provincia advierten que muchos de los factores que explican esta retracción dependen de decisiones nacionales. La política salarial general, el crédito, las tasas de interés, las tarifas y el rumbo macroeconómico son variables definidas en Buenos Aires, pero sus efectos se sienten con fuerza en las provincias.
En combustibles, el panorama tucumano muestra un comportamiento algo más equilibrado. Durante el primer semestre, las ventas cayeron 1,6%, apenas por encima del promedio nacional. En junio, incluso, la comercialización de naftas creció 0,7%, lo que ubicó a Tucumán entre las pocas provincias con resultado positivo en ese rubro.
La señal más preocupante aparece en el gasoil, vinculado a la actividad productiva, logística y comercial. En junio, las ventas cayeron 10,7% interanual, con un desplome del 18,2% en el segmento común. Ese dato marca una advertencia sobre el nivel de movimiento económico en sectores clave.
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Frente a ese escenario, el gobierno de Osvaldo Jaldo busca sostener servicios, salarios, infraestructura y actividad económica con recursos cada vez más limitados. La Provincia intenta amortiguar el impacto local de un ajuste nacional que, aunque se decide en Buenos Aires, termina golpeando de lleno sobre las familias y el entramado productivo tucumano.


